Reto: Duatlon Cross Los Molinos (David)

Publicado: junio 25, 2012 en Carreras, Retos, Todo

Buenas a todos,

Una semana más os cuento una nueva aventura, esta vez ha sido un Duatlon a lo que me enfrenté, pensando que las distancias cortas no me causarían problema, pero no contaba con el calor que iba a hacer.

Esta semana he sido algo más conservador después de los dolores en las piernas que tuve la semana esta semana anterior, no he querido forzar, así que un entrenamiento suave el martes, fisio el jueves y entrenamiento suave de nuevo el viernes para  tensar las piernas de nuevo. El sábado por la mañana una toma de medidas, salir a correr y luego transición para la bicicleta, en donde vuelven las molestias en la pierna izquierda por lo que decido no forzar.

Llega el domingo y con ello los nervios de la carrera, menos mal que esta vez  empieza más tarde y se puede dormir un poco más, ya que normalmente, aunque piense que no estoy nervioso… siempre se duerme algo mal.

Suena el despertador a las 7:30 y rutina de siempre, sacar al perro, colocarse el atuendo, desayuno no muy fuerte pero si que alimente, unas tostadas con mermelada, sin mantequilla y sin leche que, al menos yo, no la digiero bien para luego ponerme a hacer deporte, así que la acompaño con un poco de agua para empezar a hidratarse, hice bien y más adelante veréis porque.

A las 8:30 ya estamos en marcha mi novia y yo en búsqueda de la salida en Los Molinos. Una vez encontrada, un vistazo a la salida, vuelta al pueblo para ver un poco como es que hace mucho que no iba y no lo recordaba, y vuelta a la plaza a esperar a poder coger el dorsal, ya que empiezan algo tarde, pero la salida a su hora.

Una vez puesto el dorsal en su sitio, el chip en el tobillo para que recoja el paso, empiezo a calentar, hace mucho que no hacía una carrera de este estilo en donde era necesario calentar, las últimas eran tan largas que sabía que usaría los primeros km para ir cogiendo ritmo, así que, en este caso, unas vueltas a la parte del circuito que hay dentro del pueblo, y a estirar, solo pensando que hace demasiado calor y que no se donde habrá avituallamientos, que hace mucho que no hacía algo así y no sabía como iba a ir de la pierna.

Colocando los bártulos

Abren las puertas donde se colocan las bicicletas y entras en un mundo nuevo, no sabes exactamente como colocarla, solo ubico mi sitio por el número de dorsal, e intento copiar lo que hace el resto para colocar la bicicleta, colgada del sillín mirando hacía el camino, siempre pensé que sería al revés. Zapatillas colocadas para tardar lo menos posible en el cambio, y el casco encima de ellas para aprovechar que me agacho para el cambio de zapatillas y así ponérmelo en seguida.

Todo colocado, otra vuelta para no enfriarme, y noto que empieza a hacer demasiado calor, empiezo a preocuparme por ello, hacía mucho que no corría con ese calor, siempre en montaña, siempre con frío, solo pensaba en beber, y al menos había una fuente en donde poder refrescarme la cabeza ya que ponía que no era potable.

Saliendo de los últimos, dorsal 138

Se acerca el momento de la salida y para variar, siempre que hago un tipo de carrera nueva, distinta, me coloco horrible en la salida, en la foto se me ve (Camiseta verde) de los últimos en salir, no me siento contento por eso, suponía que la pierna no me respondería bien, que hacía mucho que no entrenaba en hacer pocos km a buen ritmo y no sabía como iba a reaccionar, y realmente reaccione mal, empecé con buenos ritmos y adelantando a gente, pero el calor era ya implacable, 34º y mucho sol, y no conseguía bajar las pulsaciones, el pico que siempre noto antes de que se estabilicen a un ritmo normal en el que ir sin complicaciones no llegaba a bajar, y antes de terminar la primera vuelta pensaba en dejarlo, iba a ser demasiado duro, pero al terminar esta vuelta solo pensaba que eran 2´6 km más, que era poco y que podía conseguirlo, que si me retiraba sería por que la pierna, en la bicicleta, me diría basta. Fue más duro de lo que creía, pensaba que nos darían agua y solo nos dieron un vaso casi al final de la vuelta, vaso que fue entero a la cabeza para refrescar.

Primera transición, llegas a meta y sabes por donde debes entrar, la hago más rápido de lo que pensaba y me quito al menos a 5 personas que había ahí más otras que fui dejando atrás corriendo, se que voy muy atrás, salir el último no ayuda, pero toca la bicicleta y no me da miedo las bajadas, tengo confianza en ellas, así que me lanzo a intentar mejorar el tiempo.

Deseando montar en la bicicleta

Toca la subida, un perfil de unos 9 km por vueltas en los que iban más o menos mitad y mitad subiendo y bajando, siempre acabando la vuelta en bajada.

En la subida empieza a dolerme la pierna en cada pedalada, pero no quiero parar, el ritmo no es el mejor pero voy alcanzando a gente y pasándola, y en esta primera vuelta es donde veo algo que no me gusta de estas carreras en donde vas mirando tanto el minuto, a un hombre le falto hidratación y estaba vomitando, pude ver como varías personas pasaban prácticamente por encima de él sin preguntar si necesitaba algo, algo que no pasaría por mi cabeza en una carrera por montaña. Al llegar a su lado veo que se levanta, le pregunto pero dice que esta bien, que va a beber un poco de agua que llevaba en la bicicleta y a esperar un poco a que se le pase antes de continuar, así que continuo ascendiendo, el tramo lo conocía, hace unos meses que lo hice con Iván corriendo para entrenar, así que conocía como era de duro y sabía que no llegaríamos muy lejos ya que en ese punto solo faltaba 1 km para la bajada, sigo pasando gente y llega el momento de la bajada, los primeros metros se hacen lentos ya que hay tráfico y cuesta quitárselos de encima, y el aviso de “ Cuidado en la bajada que hay una curva muy peligrosa” me mantiene alerta, pero no encontré una curva que realmente me pareciese peligrosa si vas con cabeza, baje rápido y pude adelantar a alguien más.

Toca pasar por meta para realizar la segunda vuelta, ya conozco el trazado, ya se donde se puede apretar y espero que la pierna me aguante una vuelta más, sabía que tendría menos gente que me molestaría, pero haría lo que fuera por llegar a ellos. Al pasar por meta veo a mi novia lanzándome alguna foto, me pregunta que qué tal voy, y la contesto, no se si me oye pero yo continuo lanzado con la máxima velocidad que me permiten las piernas y el calor, en esta vuelta el calor vuelve a apretar y tengo que terminarme la botella de agua que llevaba, caliente, pero lo único que llevo. En esta vuelta doy alcance a alguna persona más, me encuentro cómodo en la bicicleta, más que corriendo en ese momento y solo quiero acabar ya, así que no me importaba apretar, no hice mi mejor ritmo, pero estoy contento con las circunstancias.

Colocando la bicicleta

Llegada a meta, segunda transición, deja la bicicleta, quitarse el casco en tu  box, y cambio de zapatillas para salir volando, o al menos eso era lo que tenía en mente, las piernas me responden mal y no consigo llevar un ritmo ni medio bueno, no conseguía bajar de los 5:40 minutos el km, mucho calor, demasiado dolor, y un ritmo que ni por asomo era el que tenía pensado y menos para 2´6 km que faltaban, solo miro el reloj, deseando que pasaran los metros y contándolos con la cabeza, veo gente delante y consigo alcanzar a alguno, pero no a tantos como me gustaría, solo se que quería acabar y se hacía difícil, no entiendo como puedo estar 40 km por la montaña aguantando y no poder con 2´6 km, pero se hicieron duros realmente.

Acabando este duro día

Por fin llegue a meta, un tiempo de 1:47, 7 minutos más de lo que pensé que sería el máximo, y pienso que en otros momentos podría hacer 15 minutos menos, minutos que perdí primero corriendo, alguno en bicicleta que perdí en las subidas, y sobre todo en la última vuelta, pero en ese momento solo quería beber, notaba la boca pastosa, y es mi novia quien me indica donde se encuentra el avituallamiento, en este si se portan generosamente y me ofrecen 2 botellas de powerade y una lata de coca cola en la bolsa, esas 2 botellas me duraron menos de 1 minuto y mi novia me consiguió una más, botella que agradecí mucho ya que fue la que pude disfrutar. Demasiado calor, demasiada deshidratación, mucho tiempo para ir al sol sin casi beber, por lo que oí después, mucha gente tuvo que abandonar por esta razón.

Todo finalizado, quería llegar a casa y darme una ducha y ver como reaccionaba la pierna, pierna que realmente hoy la noto mucho mejor, los dolores casi han desaparecido al moverla, no se como iría en bicicleta pero corriendo, andando o subiendo escaleras sin problemas, hoy tengo ganas de salir a correr, tengo ganas de entrenar, más que últimamente, supongo que estas carreras me han devuelto las ganas, tengo ganas de volver a la montaña y correr, o salir a correr e intentar hacer ritmo por asfalto, realmente ahora no me importa el qué, solo se que quiero entrenar de nuevo más fuerte y si vuelvo a tener la ocasión pronto de hacer un duatlon, enfrentarme con más espíritu competitivo, salir desde el principio a matar, y no como en este que salí a defenderme y a no morir en el intento.

Agradecer a mi novia que aguantase con el calor en meta durante todo el tiempo con las fuerzas necesarias para ir haciendo las fotos que he podido colgar.

Estela con la 3ª botella de powerade

Gracias también a Iván, Fran (compañero de trabajo que ya salió en el blog en el reto de “La Marmotada”) que me daba animos al principio de la carrera por móvil.

Con esto me despido, espero veros en alguna de estas.

David.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s