I Duatlon de Carranque (Toledo) (David)

Publicado: diciembre 30, 2012 en Actividades, Carreras, Equipo, Noticias, relatos, Todo, triatlon

I Duatlon de Carranque (Toledo)

 Éste duatlon no lo conocía hasta hace unas 3 semanas. Carlos, el primo de mi novia, me avisaba que iba a correrlo, que me animase a participar también, y como soy difícil de convencer… me pareció una buena idea para cerrar el año.

Así que nada, empezamos a pensar que toca coger la bicicleta con el frío que hace, y poder al menos, defendernos un poco en ese tramo, ya que corriendo si que está el trabajo hecho.

Esta última semana coincidió con demasiados compromisos, y se nota en la comida, me notaba pesado, y me costaba correr, así que desde el miércoles (4 días antes de la carrera) me tocó controlarme para poder volver al peso en el que me encuentro ágil. Esto es difícil en estas épocas, pero el sacrificio merecería la pena.

El día de la carrera toca paseo en coche, el pueblo está lejos y hay que llevar bicicleta. Cómo el día pinta feo, toca llevar ropa de abrigo, y ropa para cambiarse después. Y sobre todo, preparar la transición de bicicleta de otra manera, ya que había que abrigarse más que corriendo.

Toca prácticas en casa. La noche antes, colocación de la indumentaria de la misma forma que al día siguiente, y a practicar un poco para perder el menor tiempo posible. Luego esto no suele salir igual, pero al menos piensas que lo tienes controlado. Pero me agobia pensar en tanta ropa que ponerse y tanta colocación.

Bueno, el día de la carrera siempre pasa extraño, el tiempo pasa rápido, hay que hacer demasiadas cosas.

Llego a la vez que Carlos, que viene con su novia también a animarle. Esto es perfecto, ya que luego no tenemos que andar buscándonos.

Y bajamos a buscar los chips y así empezar a prepararnos y vestirnos. El día pinta peor de lo que parecía. No solo hace frío, si no que además hay niebla, por lo que la humedad no deja que dejes de sentir el frío en ningún momento. Esto fue muy malo para nosotros, que al final acabas helado. Pero peor fue para nuestras acompañantes, que al estarse quietas, se quedaron aún más frías.

Una vez toda la ropa puesta, nos vamos a dejar las bicicletas al box. Toca la colocación como se pensó la noche antes, todo en su sitio, y por supuesto, aprenderse el lugar donde se deja la bicicleta es fundamental para poder ir directamente sin perder tiempo en buscar.

Mientras las dejamos, escuchamos por megafonía que somos 370 personas. Mucha gente pienso yo, muchas bicicletas. Y para mi, muy extraño que siendo la primera vez que se celebra, tuviera esa repercusión. En esto un 10 a la organización que han sabido moverlo de una manera brutal.

Todo en su sitio, nos toca calentar. Las chicas se van al coche para no congelarse en la espera, y quedamos con ellas a la hora de salida para que nos hagan unas fotillos.

Calentando descubrimos parte del circuito, vemos como esta preparado y por donde nos van a meter. Parece que todo el tramo es asfalto, con bajadas y subidas a pares. Una buena bajada… pues vuelves por el mismo camino para que toque subirla y así no te confíes.

Trabajo hecho, toca ir a la zona de salida para ver cuando toca. Parece que van retrasados, el control de box hace lo que puede, pero son demasiadas bicicletas. Aunque está genial el control, al menos sabes que cuando vuelvas, tu bicicleta seguirá allí, ya que nadie entraría a cogerte nada.

En esta espera llega Moisés, un compañero de trabajo que es triatleta, vive cerca y se pasó con la bicicleta para animarme y dar algún consejo, cosa que se agradece. Cuanta más gente animando, mejor te sientes.

Nos llaman para la salida, y tras los deseos de suerte de nuestras parejas, nos vamos a la línea. Llegamos más o menos tarde, ya que nos toca esperar en una 5ª fila. Pero esta 5ª fila a lo mejor nos está sacando en la posición 100 o más, ya que la calle es ancha y la estamos llenando. Pensé que podría tomar una buena posición como la semana pasada, pero bueno, tocará adelantar.

Carlos y 2 amigos suyos más están al lado, y todos a la espera, ya con frío, pero deseando empezar.

Toca la salida y ya no veo a nadie más, solo me preocupo de buscar por donde adelantar para empezar a soltar piernas, poder correr al ritmo que quiero. Y se da bastante bien, el tiempo que deseaba hacer en estos primeros 5 kilómetros era de 22 minutos, para no ir muy cansado a la bicicleta. Pero me encontraba bien, y cuando me di cuenta, iba por debajo de los 4 minutos el kilómetro. Rodaba cómodo, pero aquí ves como la posición en salida importa demasiado. Al menos las 20 personas que llevaba delante iban a un ritmo parejo, por lo que ni yo podía adelantarlas, ni ellos podían alejarse. Aquí empiezas a poner ya quejas en tu cabeza, ya que si hubiese salido más adelante, podría haber ido unas posiciones más adelante. Pero bueno, lo hecho, hecho está y toca no aflojar, el ritmo es bueno, y no quiero permitir perder posiciones, así que adelanto a los que van aflojando.

Soy el de gafas de la izquierda

Soy el de gafas de la izquierda

Realmente me sentía cómodo a ese ritmo, pensando que podría forzar, pero no merecería la pena, quedaba mucha carrera y hay que terminar.

Ahí llego, muchas bicicletas todavía, eso anima.

Ahí llego, muchas bicicletas todavía, eso anima.

Llego a la primera transición, y el tiempo es mucho mejor de lo que pensé en un primer momento, 19:50, a menos de 4 el kilómetro. Jamás había ido tan rápido. Y pensando en esto llego a la bicicleta. Aquí veo que algo falla, llevo las manos congeladas y quizás en tensión, no me funcionan igual y me cuesta ponerme la ropa y las zapatillas. Y al subirme a la bicicleta, me cuesta hasta cambiar de plato. No consigo abrocharme bien el cortaviento, y se queda la cremallera arriba y el resto suelto. Ya nada se puede hacer, así que a disfrutar de los primeros 5 kilómetros que tendrán una bajada muy chula, y esperar la subida, que según el track, es dura (aunque unas personas de la organización me contaron sobre ella y me quitaron un poco la preocupación).

En la bicicleta voy haciendo los ritmos que deseaba, quizás alguna subida más lenta, ya que en tramos solo entra 1 y si va más lento, te va entorpeciendo. En una subida el que llevaba delante se clavó, y me tocó bajarme de la bicicleta y correr con ella los últimos metros para no perder. Pero todo va marchando bien.

Los últimos kilómetros se hacen rápido y ya sabes que sólo queda volver a correr. Justo a la entrada del pueblo veo a Moisés, me estaba esperando para darme ánimos de nuevo. 39 minutos, todo perfecto, velocidad media de 25 km/h, según lo previsto. Aquí tengo problemas con el reloj, y en vez de cambiar de deporte para que inicie de nuevo, empiezo a meterle vueltas, por lo que el lío me hace retrasarme un poco. Pero esta transición la hago más rápido. Se que con los problemas con el cortaviento del principio, me tocaría correr con el puesto.

En la salida de la misma, está mi novia y su prima animando de nuevo y sacando fotos en las que intento sonreír de la mejor manera que podría en esas circunstancias.

Última transición, imposible quitarme el cortaviento.

Última transición, imposible quitarme el cortaviento.

Aquí es donde veo en qué he fallado en el entrenamiento. No he realizado suficientes transiciones y me cuesta correr. El ritmo no mejora de los 4:20, realmente es el tiempo que pensé en un principio, realizar los últimos 2´5 kilómetros en 11 minutos más o menos, pero al correr tan bien al principio pensé que podría mejorarlo. Al ver que no podía correr más rápido, me confié y me relajé, en vez de apretar los dientes y tirar. Esto debo de cambiarlo, ya que sentí que no di el 100 % en ese último tramo y perdí alguna posición, quizás no más de 4-5, pero suficientes, ya que si hubiese apretado los dientes, quizás las habría ganado.

Por fin toca la meta la bajada a meta después de 600 metros de subida. Aquí vuelvo a soltar piernas como sé, sobre todo para evitar sustos en un último momento.

Y al pasar por meta veo que justo donde esta mi novia para sacarme la foto, se cuela uno en medio, parece a posta, pero al menos salgo un poco.

Llegada a meta

Llegada a meta

Todo ha ido bien en la carrera, posición final 45 de la categoría, 60 de la general. De 370 personas, creo que está bastante bien. Pero en un mismo minuto con 10-20 personas. Eso me hace pensar en el pequeño esfuerzo que tendría que haber realizado en estos últimos kilómetros. Espero no volver a cometerlo. Tiempo final de 1:12.

La organización estuvo muy bien, sobre todo en la preparación de la zona de transición, en la posición que cogieron en los distintos caminos para que no hubiera margen de error, y por parar a los coches para que no se metieran en el circuito. Ya que me tocó quitarme del camino a falta de 1 kilómetro para el final para que me adelantase un señor en su coche, por suerte le pararon más adelante. Lo que faltó fue alguna bebida isotónica al finalizar la prueba, o algún punto de avituallamiento, pero lo mejoraron con las migas, comida con la que dieron de comer a todos los participantes y a sus acompañantes.

Y bueno, de nuevo, agradecer a mi novia el madrugón, ya que hoy si tocó levantarse pronto para ir a la carrera. Y sobre todo el frío que ha pasado a la espera ya que la temperatura no ha pasado en ningún momento de los 2-3º y con la humedad, se hacía imposible. Las gracias también a su prima, que también estuvo ahí aguantando el tipo, y animando siempre con una sonrisa.

Espero que para la siguiente carrera, la posición sea mejor, pero termino el año contento, sintiendo que el trabajo se va realizando, y deseando seguir mejorando marcas. Sobre todo lo pienso cuando en la San Silvestre del año pasado solo quería bajar de 50 minutos los 10 kilómetros y ahora mismo me veo capaz de hacerla en 41 ya que en entrenamientos conseguí dejarlo en 42 minutos.

De Carlos solo darle la enhorabuena por haber terminado. Ese era su primer propósito y lo consiguió. Lo hizo bastante bien para ser su primer Duatlon. Y espero que pronto me pase la crónica de su carrera para ver su punto de vista.

Carlos entrando en meta

Carlos entrando en meta

Las lesiones se han portado más o menos bien, pero la periostitis este último mes me ha dejado muy tocado en algunos entrenamientos. Algunas mañanas era imposible subir escaleras, y esto me preocupaba de cara a las carreras, pero al menos en estas… el dolor era más que soportable.

Por último, desearos a todos un feliz año nuevo, y que disfrutéis bien de estas fiestas. Nos vemos el año que viene con más crónicas de carreras y con más quedadas locas que intentaremos, tengan más repercusión.

David.

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