Archivos para abril, 2013

 Crónicas Astures: II Puerta de Muniellos

Asturias es diferente, Moal es inigualable, su terreno, su paisaje, pero sobre todo su gente. La organización, el espíritu que desprenden, podría decir que es la mejor carrera a la que he asistido en mi vida, la compararía con el Galarleiz que por ahora era mi número 1 en este mundillo. Animo a todos a comprobarlo, a recorrer estas cuestas que cada año hacen más duras, volar por estas bajadas y cuidar los tobillos en la cresta. Aúpa Moal y su gente.

puerta de muniellos

puerta de muniellos

Este año, al igual que el pasado, Asturias se convertía en mi comienzo de la temporada de carreras de montaña, Moal organizaba de nuevo la Carrera por Montaña Puerta de Muniellos. El viernes tras viajar desde Madrid llegábamos a Casa Xuaquin, donde éramos acogidos como en casa. El tiempo en la Meteo y lo que podíamos comprobar no era el mejor, lluvia, mucha probabilidad de nieve y frío.

El sábado nada mejoraba, podríamos decir que a medida que pasaba el día empeoraba, mas nieve, se acumulaba en las montañas que teníamos sobre nuestras cabezas y las teñía de un blanco impresionante. Este día es el que más podemos ver a la organización correr de un lugar a otro, comprobar el estado del recorrido, montar bares, carpas, etc… Todo ello con una sonrisa en la boca, compartiendo con todos nosotros el espíritu que el Domingo de carrera nos llevara a la meta.

Domingo 28/04/2013, son las 7:50 de la mañana y me encuentro sentado en la cama, me duele la garganta y no me apetece nada correr, por la ventana se ve la nieve de nuevo caer, las montañas están mas blancas que ayer y algo me dice que no debería de salir de la cama. Poco a poco me pongo la ropa y me dirijo a desayunar, mi padre dice que no ha dormido apenas nada, que no sabe si va a tomar la salida y que si la toma no va acabar la carrera, en el Montecin se da la vuelta, me encuentro algo sorprendido, es una persona que no pensaría eso nunca si no fuera por las lesiones que no le dejan en paz. Sobre las 8:45 decido subir a trotar por el bosque a ver como se portan las piernas en las subidas y ver como mi cabeza reacciona al esfuerzo, a los pocos minutos me veo en medio del bosque mirando fijamente a los objetivos de la carrera, creo que el GR-10 me ha dejado algo tocado anímicamente y hay que luchar contra ello, me repito a mi mismo que me espera Mama, la Peña, la Cresta, el Repetidor, los Praos, última subida y Meta, vuelvo trotando de nuevo por el bosque y me cruzo con conocidos que me animan y me preguntan qué tal voy hoy, como me encuentro en este día, mi cabeza empieza a maquinar, el cerebro comienza a mandar endorfinas para combatir esta sensación de desazón, cuando me quiero dar cuenta tengo unas ganas locas de correr, de volver a correr por esta tierra que me ha visto corretear desde pequeño. Últimos preparativos y a buscar a mi Padre para volver a trotar otro poco.

salida

salida

8:30 todo está preparado, control de firmas pasado, el tiempo parece que por lo menos nos va a respetar en la Salida y tras el minuto de silencio por las victimas de Boston un cohete nos indica el inicio. Este año soy consciente que entre la lesión de la rodilla y que el entrenamiento de este Ultra-Año me van a mermar en el ritmo de las zonas “rápidas”, salgo algo más retrasado que el año anterior, el ritmo aun siendo prudente es alto para esta primera zona de senderos estrechos y resbaladizos, en fila de a uno vamos por una de las zonas que me enamoro el año pasado de esta carrera. Un sendero ancho con un solo pie, de tobogán en tobogán, resbalando y disfrutando de cada pisada. Poco antes del kilómetro 3 primer avituallamiento, paso de largo mientras alcanzo a Javier (organizador de la carrera), unas palabras y prosigo. Esta zona es la única que cambiaría de la carrera, un tramo de algo más de 1 km que sube por la pista cementada de Tabliza, pero tampoco podemos pedir más. Entramos de nuevo en terreno pedregoso, pasamos control de dorsales y un giro a la izquierda nos lleva a un mundo blanco, la nieve hace acto de presencia en la carrera y nos acompañara en gran parte de la misma, una estampa blanca a cada paso, me vuelvo a meter en mis pensamientos y me pregunto porque por la mañana no tenía ganas ni de salir a correr, vuelvo a mirar a las plantas tapizadas de nieve y vuelvo a encontrar ese no se qué, que me hace volver una y otra vez a la montaña. Que pronto y bien pueden pasar los momentos malos, como cuesta y hunde el salir de otros.

montecin

montecin

La primera subida se hace notar en las piernas, corta pero que te hace calentar el motor por si no lo habías hecho ya, una bajada resbaladiza y rápida nos devuelve al avituallamiento y al sendero del principio, un vaso de agua y para adelante, el sendero tras todo el paso de personas de ida y vuelta esta bastante resbaladizo y noto como los tacos de mis Inov-8 me dejan proseguir mas rápido que algunos otros corredores, por encima de las plantas consigo adelantar algunos de ellos. Comenzamos la subida al Montecin, realmente se me atravesó un poco, no muscularmente, pero si algo psicologicamente. Los Astures es este tramo apretaban muy bien el paso, entre corretear y andar rápido conseguía pasar los km intentando que me adelantaran los menos posible, no recuerdo nada mas que una persona a la que adelantara en este tramo. Beso en la cima a Mama y con las tareas realmente hechas ahora tocaba sufrir.

pena monco

pena monco

Una rápida bajada hacia la Collada, avituallamiento Solido y Liquido, y una fila multicolor salia detrás del avituallamiento en vertical hacia la Peña Monco, no tengo mas palabras que decir que PRECIOSO, un subida técnica, cubierta de nieve, vertical y que como me encantan estas partes adelante a algunos de los que me habían adelantado en la anterior subida, al llegar a la Peña aun queda una cresta increíble, igual de técnica, igual de nevada y que seguí adelantando a gente. La primera bajada de la Peña, un tobogán de barro, en el que las 3 personas que llevaba delante bajaron haciendo culing, mientras yo bajaba por la nieve virgen. Giro a la izquierda ya para casi llegar al repetidor y … casi al suelo, ultima subidita hasta el repetidor y hacia los praos, bajada para poder volar, una pista con piedra suelta pero por la que bajábamos a menos de 4min por km, un tramo corto de bajada algo mas descompuesta y de nuevo pista hasta la ultima subida.

ultima

ultima

Aquí dos buenos amigos me esperaban en los tramos mas duros. Algo mas de 1 km de subida de nuevo muy vertical y resbaladiza, poco a poco, alcanzo algunos corredores, aprieto los dientes, es la ultima subida y voy justo para entrar en el tiempo que me he marcado, al fin veo la pista que nos llevara a la ultima bajada. Un tirón en el abductor, me hace para a estirar un momento, vuelvo a apretar los dientes y a seguir a la persona que llevo delante, ultima bajada, mi terreno, resbalo, adelanto a otras 3 o 4 personas y de pronto… un río, si, un río es el mismo sitio por donde va la carrera, sonrió y a disfrutar de los últimos metros, una leve subida y 200 metros de bajada hasta Meta.

rio

rio

Lo conseguí, llegue a meta, 2:30:34, solo 34 segundos peor que mi limite, estoy contento, el GR-10 quedo atrás, vuelvo a ver a Nuria y a Hugo en la meta, vuelvo a abrazarme con los que han sido compañeros en bastantes kilómetros y vuelvo a encontrar eso que hace 15 días me había hundido, me vuelvo a sentir atleta.

El pos-carrera podríamos decir que es espectacular, un Bar para comentar la carrera con el resto de competidores, autoridades y organización, un comida para unas 500 personas, donde hubo entrantes, paella, bollos, café, bebida, etc… Duchas para los que no tenían alojamiento cerca. La bolsa del corredor, con camiseta, guantes, mapas de la zona, dorsal con el nombre de cada uno. Todo un lujo haber podido correr otro año mas, volveremos seguro.

Nos vemos en el Monte.

Iván

Crónica: G.R.10 Madrid – K.O, Realidad y Re-Motivación.

Que difícil resulta escribir cuando algo, digamos, un suceso fuera de lo común o fuera de nuestra intención principal, modifica eso que habíamos planeado durante un tiempo. Al igual que en la montaña tenemos ocasiones que hay que actuar con sangre fría y rápidamente, otras, tenemos X tiempo para decidir, analizar y poder elegir. Cuando actuamos rápidamente (porque la situación lo requiera, “avalancha, peligro en una vía o meteorológico, etc…”) hagamos bien o mal, lo único que hay que analizar es eso, si hemos actuado correctamente o no, al contrario cuando tenemos tiempo, por lo menos en mi caso, luego me da mucho tiempo post-evento para pensar, en la bueno y lo malo, si actué bien o mal, si podría haber aguantado mas o me pase, esta vez han sido muchos días de asimilación.

 

 

gr10

gr10

Hace 10 días que comenzábamos el Reto del G.R.10 Madrid en 2 etapas, por desgracia  la cosa que solo 12 días antes era verme en la meta, rodeado de Arcadio y David con sus bicis cubriendo el último tramo junto a mí, ver a mi Padre, Nuria, Víctor, Laura, etc… Soñaba con los últimos metros y las risas, la ilusión de verme cumpliendo mi sueño. En definitiva me encontraba mucho más fuerte de lo que jamás había pensado.

¡¡¡Solo 12 días antes!!! No suelo ser una persona que frecuente bares, pero unas cañitas de vez en cuando tampoco las digo que no. Una pata de aluminio de una mesa, uno de estos días tomando algo, se ponía en mi camino y chocaba con mi rodilla derecha, sin hacerle mucho caso en ese momento paso el día. Dos días después un bulto un poco feo me salía en la misma rodilla, pues nada, había que probar ese bulto en la rodilla, una nocturna con Arcadio me decía que algo no estaba bien, rareza, inflamación y molestias más que dolores, un cocktel que me dejaba bastante tirado de ritmo en las subidas, las bajadas con más miedo que espanto probando si aguantaba. 6 días de descanso total, vuelta a rodar y a probarla, algo mejor funcionaba, mas aun no estaba a pleno rendimiento, las molestias seguían, la inflamación no hacia aparición, pero el temor a tener algo mas grave o provocarlo me tenía en vilo, cada día la fecha se acercaba algo más. Otros factores como estar sin librar 16 días mermaban el descanso que necesitaba, pero ya no me iba a echar atrás, había que intentarlo.

 

13/04/2013 El día D, después de organizar, grabar el material con el que íbamos a correr, llegamos primero a la Cabrera donde dejaríamos un coche y posteriormente Víctor nos llevaría a la presa del Pontón de la Oliva para llevarnos a la salida a mi Padre y a mí, también para grabarlo.

El comienzo siempre resulta algo clave, los primeros pasos, las sensaciones, la compañía, el ánimo, un sinfín de pequeñas sensaciones que te ayudan o empeoran este momento. Las mías este día eran muy buenas, me sentía fuerte, contento, alegre por recorrer este primer tramo con mi padre.

Los 5 primeros kilómetros nos despedían de un día soleado, con una bonita estampa de la Sierra de la Cabrera como fondo y nosotros dirigiéndonos hacia ella, los frontales pronto hicieron aparición. Luna nueva, la oscuridad es especial, muy profunda, desoladora a la vez que atractiva. Un par de despistes por una antigua carretera del Canal de Isabel II nos dejaban en Patones de Arriba, precioso pueblo, un paso rápido por su margen izquierda, siempre pegados al rio, nos despedía del mismo rápidamente. Enlazamos con la Senda del Genaro, lugar que esa misma mañana transitaban Los Locos del Cerro en su CUT’13.

Un salto para no pisar el rio me iba a privar de mi reto apenas 12km mas allá de su comienzo, un apoyo que me hizo sentir algo raro en la rodilla, me hacía que desde ese momento el correr fuera un suplicio, molestia y el comienzo de la inflamación que se agravaría con el paso de los kilómetros, poco mas hay que contar desde este punto. La compañía y el ánimo de mi padre en este momento duro, me hicieron no derrumbarme, sentir que ni hacia arriba, ni en llano, ni bajando pudiera correr con normalidad, gracias a sus ánimos, no pare a maldecir este estúpido deporte de correr kilómetros y kilómetros, me hizo ver que esto es lo que en ocasiones pasa, que al igual que en el alpinismo, vale más renunciar a tiempo que cargarte una temporada o algo mas, y que hay que tener también mucha fuerza mental, para no solo renunciar a algo que llevas meses preparando, si no que se queda como algo que hay que conseguir, volver a poner fecha y volver a entrenar para ello.

 

Gracias a todos los que habéis apoyado este proyecto y como acabo de decir, volveré a poner fecha a este reto y volveré a luchar por él.

 

Nos vemos en el monte.